📘 Encuentro 4 – Curso de Liturgia 2025: “Celebración del sacramento del Matrimonio”
📅 13 de octubre de 2025
📍 Modalidad virtual – Transmisión en vivo por YouTube
📌 Tema: La celebración del Bautismo de niños
Hoy lunes se desarrolló el cuarto encuentro del Curso de Liturgia, destinado al Sacramento del Matrimonio. La formación estuvo a cargo del Padre Daniel Climente, sacerdote de la diócesis de Mar del Plata y miembro del Grupo Pueblo de Dios, quien nos acompañó con claridad, calidez y una profunda visión pastoral.
Desde el inicio, el clima fue de oración y comunión. Rezamos juntos la Oración a la Sagrada Familia, propuesta por el Papa Francisco al final de Amoris Laetitia, reconociendo que el hogar y la familia son verdaderas “iglesias domésticas” y lugares privilegiados donde se encarna el amor de Dios.
El Padre Daniel nos ayudó a comprender que el Matrimonio es uno de los sacramentos de misión, junto con el Orden Sagrado. Es el sacramento que llama a los esposos a ser signo visible del amor entre Cristo y su Iglesia, y al mismo tiempo, camino concreto de santificación en lo cotidiano.
A lo largo del encuentro, nos compartió herramientas pastorales para acompañar a los novios en la preparación de la celebración litúrgica, invitándonos a ir más allá de lo meramente ceremonial. Subrayó la importancia de:
La elección consciente de las lecturas bíblicas, que interpelen y nutran el proyecto de vida en común.
El valor simbólico de los ritos litúrgicos: los anillos, la bendición nupcial, la liturgia de la palabra.
La oración en pareja como pilar tanto para la preparación como para la vida matrimonial.
El canto y la música como elementos que pueden enriquecer la celebración, si se los elige con sentido y fe.
Y algo central: los esposos son los verdaderos ministros del sacramento; el sacerdote es testigo y servidor de ese amor que se entrega.
El encuentro fue acompañado por bellas canciones litúrgicas –entre ellas, “Grande Misterio” y “Los dos el mismo camino”– que nos ayudaron a hacer oración con el corazón, y a profundizar en este misterio del amor humano, elevado por la gracia al plano sacramental.
Agradecemos profundamente al Padre Daniel por su tiempo, generosidad y por animarnos a mirar el Matrimonio no sólo como un evento, sino como una vocación cristiana al amor, al servicio y a la fidelidad.